Diferencias entre un seguro de vida y decesos ¿Cuál elegir?

Te enumeramos los beneficios de cada uno para que puedas tomar la mejor decisión para ti y tu familia.

Es muy probable que, a lo largo de tu vida, te hayan ofrecido varios productos para proteger a tu familia, sin saber bien cuál es el mejor. ¿Existen similitudes entre ellos? ¿Cuál es la diferencia entre un seguro de vida y uno de decesos, y cuál debo elegir?

Para que tomes la mejor decisión, hemos preparado este informe, detallando los beneficios de cada uno y en qué situaciones te conviene uno u otro. 

Qué es mejor, ¿un seguro de vida o un seguro de decesos?

Como casi todo en la vida, la respuesta dependerá de varios factores. ¿Qué necesidades específicas tienes para tu familia? ¿Qué riesgos tienes en tu cotidianidad? ¿En qué momento de tu vida te encuentras?

A pesar de que suenan a preguntas salidas de una reflexión filosófica, todas ellas tienen mucho que ver con la decisión a tomar.

Los seguros de vida son un producto más integral, que es bueno tomar cuando se tienen hijos pequeños y se comienza la vida laboral. Están pensados para ser a largo plazo.

Y por su parte, los seguros de decesos son productos pensados para satisfacer una necesidad puntual y pueden tomarse con algo más de años, como la adultez media. 

Diferencias entre un seguro de vida y un seguro de decesos

Es muy común que se confundan, ya que ambos tipos de seguros tienen una cobertura similar. Para este caso en específico, los dos cubren el fallecimiento del asegurado, o el de algún miembro del núcleo familiar.

En este recuadro, te especificamos, resumidamente, cuáles son las diferencias más notorias, entre estos tipos de seguros:

SEGURO DE DECESOSSEGURO DE VIDA
CoberturaCubre gastos de sepelioCubre gastos como hipoteca o estudios de los hijos
CostesTienen primas de costes más bajosTienes primas de costes más altos
PrimasPrima constantePrima ascendente (se incrementa con la edad)
Rango de edadCubre hasta los 79 años generalmenteCubre hasta los 70 años generalmente

Para el caso del seguro de decesos, los abonos se usan para cubrir los costes del sepelio, que incluye los servicios fúnebres, la inhumación y los trámites funerarios.

Estos gastos se realizan durante este fatídico evento, pero no van más allá: el dinero que no se utilizó para los costes funerarios, puede ser devuelto a la familia.

Por otra parte, el seguro de vida está diseñado para que se rescate como una renta, en caso de que el titular fallezca. Esa renta puede ser mensual, trimestral, semestral, etc. 

Usualmente, dicha renta funciona como una reserva para la manutención de hijos, en caso de que sean menores de edad o dependientes económicamente. Esto es especialmente útil si alguno de ellos sufre una limitación física o alguna condición que no le permita valerse por sí mismo.

Adicionalmente, existe una gran diferencia entre los montos que pueden llegar a establecerse en cada uno. Un seguro de decesos tradicional tiene una cuantía mucho menor.

Por su parte, el seguro de vida tiene unas primas más costosas, pero también es mayor el dinero que puede ahorrarse (y rescatarse, en caso de una calamidad).

Ya que hablamos de primas, este es otro factor diferenciador de entre ambos productos. Los seguros de decesos generalmente tienen primas constantes, en tanto que los seguros de vida tienen primas ascendentes.

Esto significa que el seguro de vida tendrá unos valores de pago adaptados de acuerdo a la edad del titular o asegurado principal. A mayor edad, mayores serán las primas a realizar.

Para finalizar, está la diferencia en cuanto a extensión. Los seguros de decesos tienen una cobertura más amplia en cuanto la edad, llegando algunos hasta los 79 años. Los seguros de vida tienen como límite los 70 años de edad, en la mayoría de los casos. 

¿Qué cubre un seguro de decesos?

El seguro de decesos está enfocado especialmente en apoyar a la familia del fallecido en un momento tan desolador como la muerte. 

Este tipo de pólizas se encarga de todos los gastos del sepelio, sin que los allegados tengan que preocuparse por ello.

Las pólizas de decesos también pueden incluir coberturas como la repatriación y traslado del cuerpo, en caso de que el fallecimiento se haya dado por fuera de la provincia o país de residencia donde habitaba el difunto. 

A lo anterior, se agrega que estos seguros cumplen la tarea de mediar en caso de sucesiones, registro de documentos o verificación de herencias, que de otra manera serían más difíciles de tramitar. 

Ventajas y desventajas de un seguro de decesos

ventajas y desventajas seguros de decesos

Este tipo de seguro tiene ventajas como la de ser un producto especializado y más puntual para ciertos públicos, ofreciéndoles coberturas y beneficios adicionales, que no haría un seguro de vida normal.

Por ejemplo, para aquellos trabajadores autónomos, que cumplan labores de alto riesgo, se presenta una cobertura especial, dado el grado de peligro al que están expuestos. 

Estas coberturas tienen un cobro más alto que las pólizas de vida tradicionales, pero dan la tranquilidad de que el asegurado está bien respaldado ante cualquier eventualidad.

¿Cuánto cuesta un seguro de decesos?

El seguro de decesos tiene unas cifras inferiores al seguro de vida. Por lo general, los abonos de este tipo de seguros rondan entre los 4.000 euros y los 10.000 euros. 

¿Qué cubre un seguro de vida?

Este producto está pensado para diferentes circunstancias y por ello tiene un abanico de opciones a cubrir más variado, que lo que se podría decir del seguro de decesos.

La cobertura puede incluir accidentes o lesiones con consecuencias graves para el titular. De esta forma, si queda incapacitado para cumplir sus labores profesionales o económicas, podrá recibir una renta.

Si llega a fallecer, su familia puede cobrar una renta, sujeta a una periodicidad determinada. Funciona como una ayuda económica ante la calamidad.

Ventajas y desventajas de un seguro de vida

El seguro de vida presenta una cobertura integral para el titular y su núcleo familiar. De esta forma, se da mayor tranquilidad, en caso de que ocurra un suceso desafortunado, como un accidente o la pérdida de la vida.

Una de las mayores ventajas es el respaldo que le otorga a la familia, especialmente si esta depende económicamente del asegurado titular. Si este fallece, o queda lesionado de por vida, la póliza reconocerá un dinero como renta.

Gracias a este tipo de seguro, también se pueden asumir condiciones de pago tan importantes, como lo es la hipoteca o créditos que se hayan tomado.

Su única desventaja, si se quiere ver así, es que las primas son más altas que las de un seguro de decesos. Pero teniendo en cuenta todos los beneficios que aporta un seguro de este tipo, más que un punto negativo, es algo necesario que se debe entender. 

¿Cuánto cuesta un seguro de vida?

Cada aseguradora tiene diferentes condiciones para sus pólizas. Por ende, el valor entre seguros de diferentes compañías puede diferir mucho.

Existen seguros de vida básicos que rondan los 30.000 euros en total, y existen otros con múltiples agregados, que pueden llegar a los 500.000 euros. 

Evidentemente, cada caso personal debe mirarse con detenimiento, ya que no es necesario comprar el seguro más costoso para estar bien protegido.

Las cantidades finales también dependerán de si se realizan las primas de forma única, constante o creciente, que son las modalidades de pago más comunes.

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